Cuando jures la Bandera y te acerques a besarla, piensa que pones los labios en el rostro de la Patria. Será el gesto más puro la caricia más honrada porque al besar la Bandera besas la Argentina amada. Entre sus pliegues de seda se quedarán tus palabras para que el Señor te premie si las cumples y las guardas. Y si al fin mueres por ella, ella será tu mortaja. Tu cuerpo descansará en los brazos de la Patria porque te juro hijo mío Argentina está completa en la enseña azul y blanca.
El obispo de San Luis, Mons. Jorge Lona, ratificó que: “tanto el matrimonio como la unión civil entre personas del mismo sexo, significarían una discriminación injusta contra el verdadero matrimonio y la familia” y recordó quedela última declaración de la Conferencia Episcopal Argentinaemerge esta conclusión “sin sombra de dudas”.
Se muestra sorprendido pues de que Sergio Rubín autoconstituyéndose en un “vocero oficioso del Episcopado” haya dicho que la Iglesia en Argentina “apoya la unión civil para frenar el matrimonio gay” (Clarín, 20/05/2010) y de que haya señalado como “operador” de esta defeccióna un obispo con una postura clara y manifiesta.
Con celo pastoral el obispo puntano ha salido a aclarar este tema ante la opinión pública y los senadores, en medio de “un debate amenazado por la confusión”.
A continuación la nota aclaratoria de Mons. Lona:
La posición de la Iglesia Católica ante el matrimonio y la unión civil entre las personas del mismo sexo
Hace apenas un mes y medio, el 20 de abril pasado, la última Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina dio a publicidad su declaración “Sobre el bien inalterable del Matrimonio y la Familia”.
Allí, la posición de la Iglesia Católica fue presentada de modo enteramente claro.
Nos limitaremos a citar tres puntos de ese documento:
3. Corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad. Si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina.
5. Constatar una diferencia real no es discriminar. La naturaleza no discrimina cuando nos hace varón o mujer. Nuestro Código Civil no discrimina cuando exige el requisito de ser varón y mujer para contraer matrimonio; sólo reconoce una realidad natural. Las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público.
6. Apelamos a la conciencia de nuestros legisladores para que, al decidir sobre una cuestión de tanta gravedad, tengan en cuenta estas verdades fundamentales, para el bien de la Patria y de sus futuras generaciones.
Se concluye sin sombra de duda que tanto el matrimonio como la unión civil entre personas del mismo sexo, significarían una discriminación injusta contra el verdadero matrimonio y la familia.
Dicha conclusión ha sido reafirmada vigorosamente por Mons. Antonio Marino –Presidente de la Comisión “ad hoc” de seguimiento de los proyectos legislativos del Episcopado– en declaraciones públicas y en su intensa tarea aclaratoria ante los legisladores.
¿Por qué nos parece necesaria esta aclaración, aparentemente obvia?
Porque de un modo sorpresivo, un periodista de destacada experiencia y conocimiento de los temas eclesiales, en uno de los periódicos de mayor circulación del país, se ha constituido a si mismo en vocero oficioso del Episcopado para informar que la Iglesia ha decidido apoyar la alternativa de la unión civil. Y se ha referido a “los contactos” que Mons. Marino mantiene en ese sentido con los legisladores.
Es inconcebible que se trate de ignorancia respecto a la declaración pública del 20 de abril, de la Asamblea Plenaria de la CEA. O de ignorancia sobre la muy conocida opinión y actividad de Mons. Marino.
Sólo nos queda el asombro ante una falta de lógica que raya en el absurdo. Pero también la responsabilidad de aclarar este tema ante la opinión pública y ante los senadores de nuestra provincia, para que puedan ser voces iluminadoras, en un debate amenazado por la confusión.
Nos comprometemos a realizar un próximo aporte a esta problemática, tan compleja como importante para el futuro de la Patria.
En una fiesta juvenil en que celebraron la vida y aceptaron el desafío de defenderla desde su concepción hasta la muerte natural, las arquidiócesis ecuatorianas de Quito y Cuenca reunieron a 10 mil jóvenes que se comprometieron a permanecer castos hasta el matrimonio y, una vez contraído, ser fieles hasta la muerte.
Según señala Amparo Medina, miembro de Acción Provida (Filial de Vida Humana Internacional) , institución organizadora del acto, los miles de jóvenes congregados en el parque El Arbolito, de Quito, participaron de un show artístico y escucharon los testimonios "sobre la verdad del negocio de muerte, de la anticoncepción y del aborto, sobre la mentira del preservativo y las consecuencias de una vida en la anticoncepción".
"Los jóvenes pudieron escuchar también testimonios de mujeres que en las puertas de un abortuario con la ayuda de voluntarias de Provida, pudieron ver qué es un aborto, recibir ayuda y decirle Sí a la Vida. Los gritos de emoción de los chicos al ver a los bebitos y a sus felices madres, fue un sí a la vida", agrega.
Tras las diferentes presentaciones, los miles de jóvenes realizaron su consagración a vivir castamente hasta el matrimonio y, una vez contraído, permanecer fieles hasta la muerte.
"Volveremos a repetir estos actos, por la vida de nuestros hijos y de nuestras familias. Por un Ecuador libre del imperio de la muerte, de la anticoncepción y del aborto", concluye el relato de Amparo Medina.
Para que nuestros senadores no aprueben la ley del matrimonio gay
MARTES 18 DE MAYO 18,30 HS. AV. VELEZ SARSFIELD Y DEAN FUNES
MARCHAMOS HASTA PLAZA VELEZ SARSFIELD
CIUDAD DE CORDOBA
¡VENÍ CON TU FAMILIA!
ORGANIZAN: Portal de Belén- Programa Nazaret -
Jóvenes Autoconvocados por la Vida- Nuevo Espacio
·Por que creemos que el matrimonio es una institución abierta a la vida y, por lo tanto, sólo debe celebrarse entre un hombre y una mujer.
·Por que creemos que la familia debe fundarse sobre un papá y una mamá.
·Por que el matrimonio es una institución destinada a la continuación de la especie humana a través de las generaciones y solo la unión entre hombre y mujer hace posible esa meta.
·Por que los niños adoptados tienen derecho, como el resto de los chicos, a experimentar una clara imagen de padre y madre.
·Por que nuestra voz es la de muchísimos que aún están callados y creen en el matrimonio solo entre hombre y mujer.
Marcha de los escarpines ¡UN PASO A LA VIDA CORDOBA!
...UNA HORA DE TU MES PUEDE SALVAR UN BEBE PARA TODO LA VIDA...
"Señores legisladores, no rifen con su voto una vida inocente"
A las 12.00 (hora local), IV Domingo de Pascua, el Papa Benedicto XVI rezó el Regina Coeli con miles de fieles y peregrinos que se dieron cita para esta ocasión en la Plaza de San Pedro -en el día en que la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones- y escucharon con atención las palabras que el Papa pronunció resaltando la importancia de la oración para la respuesta de quienes son llamados por Dios a consagrarle su vida.
“La primera forma del testimonio que suscita vocaciones es la oración”, dijo el Papa recordando a la madre de San Agustín,Santa Mónica, quien “suplicando a Dios con humildad e insistencia obtuvo la gracia de ver a su hijo convertirse al cristianismo”,quien a su vez dirá: “Sin incertidumbres creo y afirmo que por sus oraciones, Dios me ha concedido la intención de no anteponer, de no querer, de no pensar, de no amar nada que no sea el alcanzar la verdad”.
El Santo Padre hizo una invitación a los padres a“rezar para que el corazón de los hijos se abra a la escucha del Buen Pastor y así cada pequeño germen de vocación llegue a ser un árbol frondoso, lleno de frutos por el bien de la Iglesia y de toda la humanidad”.
“¿Cómo podemos escuchar la voz del Señor y reconocerlo?”, se preguntó el Papa; y respondiendo dijo: “En la predicación de los Apóstoles y de sus sucesores: en ella resuena la voz de Cristo, que llama a la comunión con Dios y a la plenitud de la vida. Solo el Buen Pastor cuida con inmensa ternura a su rebaño y lo defiende del mal, y solo en Él los fieles pueden depositar absoluta confianza”.
El Pontífice exhortó a los ministros ordenados para que se sientan comprometidos por un “cada vez más fuerte e incisivo testimonio evangélico en el mundo de hoy. Recuerden que el sacerdote continua la obra de la Redención en la tierra; sepan detenerse con ganas frente al tabernáculo; se adhieran totalmente a la propia vocación y misión mediante una ascesis severa; sean disponibles al escucha y al perdón; formen cristianamente al pueblo a ustedes confiado; cultiven con cuidado la fraternidad sacerdotal”.
Tras haber rezado el Regina Coeli el Papa dirigió diversos saludos en diversos idiomas a los presentes, y para concluir impartió su Bendición Apostólica.
Algunos diarios han tratado de incriminar al Papa Benedicto XVI porencubrimiento de delitos de pedorfilia, en la época en que era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y algunas voces estridentes llegan hasta el extremo de proponer su encarcelamiento.
Según nuestro parecer, ese es el mayor error del adversario en la actual campaña contra la Iglesia. Esta insolencia es lo que ha causado más indignación general, contribuyendo incluso para alertar y enfervorizar a los católicos adormecidos.
La injusticia de los acusadores se muestra más flagrante cuando, al comprobar los hechos, se constata quefue Benedicto XVI, cuando aún era Cardenal, quien más actuó para erradicar el problema, habiéndose acentuado su celo cuando ocupó la Cátedra de Pedro.
Es muy significativa la Carta Pastoral que, poco antes de la Pascua, envió a los católicos irlandeses para ser leída en todos los púlpitos del país. En un gesto sin precedentes, el Santo Padre pedía perdón directamente a las víctimas y a sus familias, expresando su profunda desolación por los “hechos pecaminosos y criminales” de los abusadores. Dirigiéndose a los obispos, resaltaba los “graves errores de juicio” y la “falta de gobierno” de parte de la Jerarquía. Finalmente, subrayabaque la Iglesia está trabajando con ahínco para corregir y remediar el mal que fue practicado.
Destáquese igualmente que, en mayo de 2001, el entonces Cardenal Ratzinger envió una carta a los obispos, ordenando que le fueran encaminadas todas las acusaciones contra clérigos, fuesen viejas o nuevas. Con esa iniciativa, la Santa Sede se adjudicaba la investigación de los abusos y el castigo de los culpables. A partir de entonces, varios acusados tuvieron que enfrentar un proceso canónico completo, muchos fueron reducidos al estado laical, o se dimitieron voluntariamente, mientras otros sufrieron sanciones administrativas y disciplinares, incluyendo la prohibición de celebrar Misa.
Contrariamente a lo que ciertos medios han propagado, la referida carta no prohibía comunicarse con la policía para denunciar eventuales abusos. En realidad, los obispos de algunas partes del mundo — como Estados Unidos, Inglaterra y Canadá — habían adoptado el procedimiento de comunicar a las autoridades policiales, cuando hubiese algún caso confirmado.
Por otra parte, el Vaticano ha establecido normas que tornan rigurosa la selección de los candidatos al seminario. Además, ha llevado a cabo iniciativas como el Año Sacerdotal, aún en curso, y el Congreso Teológico Internacional, realizado en Roma en el último mes de marzo, con el objetivo derenovar el clero y extirpar algunos conceptos erróneos sobre el sacerdocio, causados por una “hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura”[71] frente al Concilio Vaticano II.
Esperamos que esas brisas de renovación lleven un poco de consuelo a las víctimas de los horribles delitos cometidos por hombres que, como representantes de Dios, deberían ser los primeros protectores de los niños y de los jóvenes. Nos compadecemos de ellas y compartimos sus sufrimientos y desilusiones, ofreciendo por ellas nuestras oraciones. Por cierto, la tragedia que las afectó nos mueve, una vez más, a recordar con dolor a los incontables niños que fueron víctimas del cruel paganismo en la Antigüedad.
De cada persecución, la Iglesia sale fortalecida
Contemplando su propia historia, la Iglesia Católica puede decir con Cícero: “Alios vidi ventos, alias prospexi animo procellas”[72].
Como en embestidas anteriores, ella saldrá aún más fuerte del actual combate. Numerosas reacciones por el mundo ya anticipan tal desenlace. En Irlanda y en España, las iglesias se llenaron durante la Semana Santa como hacía muchos años no ocurría. En los Estados Unidos, en Inglaterra y en otros países de Occidente, el número de conversiones aumentó. Varios periodistas, muchos de los cuales no católicos, tomaron la defensa de la Iglesia. ¿Será necesario recordar que las persecuciones son indispensables para el resplandor de la Esposa de Cristo? ¿Y también para su renovación? En efecto, dice San Pablo: “Nam oportet et hereses esse ut et qui probati sunt manifesti fiant in vobis” (“Siendo, como es, forzoso que aún herejías haya”, 1 Cor 11,19).
Para destacar la perennidad de la Iglesia Católica Apostólica Romana, San Agustín nos ha dejado esta sabia reflexión: “Vacilará la Iglesia, si vacila su fundamento. Pero, ¿podrá, por ventura, Cristo vacilar? Ya que Cristo no vacila, la Iglesia permanecerá intacta hasta el fin de los tiempos”[73].
Recordemos que “Dios es el Señor del mundo y de la historia”[74]. Fue El mismo quien decretó que “las puertas del Infierno” no prevalecerían contra su Iglesia (Mt 16,18).
[1] Es necesario exceptuar al pueblo judío. Sin embargo, incluso algunas prácticas del Pueblo Elegido fueron suavizadas por Nuestro Señor Jesucristo, o posteriormente modificadas.
[2] Cf. por ex. ARISTIDES, Apologeticum (escrito entre 123 y 127 d.C.); JUSTINUS, Apología Prima (entre 153 e155 d.C.); ARNOBIUS, Disputationum Adversus Gentes (entre 304 y 312 d.C.).
[3] HERODOTUS. Book 1, “Clio”, n. 181; n. 199. In Kitson, J., Herodotus Website, www.herodotuswebsit e.co.uk, 2003.
[4] The Code of Hammurabi, King of Babylon, About 2250 BCE, traducción para el inglés por Robert Francis Harper, Chicago, University of Chicago Press, 1904, nº 181, 182.
[5] MARTINDALE, C. “A religião dos romanos”, in Christus – História das religiões. São Paulo, Saraiva, 1956, v. II, p. 560-561.
[15] DANIEL-ROPS, [Henri Pétiot]. A Iglesia dos Apóstolos e dos Mártires. São Paulo, Quadrante, 1988. p. 126-130
[16] KOLOGRIVOF, Ivan (dir). Ensaio de suma católica contra os sem-Deus. Rio de Janeiro: José Olympio, 1939. p. 380-381.
[17] JOLOWICZ, Herbert Felix; NICHOLAS, Barry. Historical introduction to the study of Roman Law. London: Syndics of the CambridgeUniversity Press, 1972, p. 119; COULANGES, op. cit. p. 99.
[18] JOLOWICZ, NICHOLAS, op. cit., p. 114; COULANGES, op. cit., p. 100-101. Ver tb. The Code of Hammurabi, op. cit., n. 117.
[19] JOLOWICZ, NICHOLAS, op. cit., p. 119; COULANGES, op. cit., p. 102.
[32] DEMAUSE, Lloyd. Foundations of Psychohistory. New York: Creative Roots, 1982, p 50-53. Conforme muestra el autor, Roma no quedó libre de este problema.
[33] Es el caso por ejemplo de Adriano, cuyo apego enfermizo a un niño fue novelado por Marguerite Yourcenar en “Mémoires d’Hadrien”.
[34] HERÓDOTUS, op. cit. Book 3, “Thalia”, n. 92; Book 8, “Urania”, n. 105.
[35] Ibid., Book 3, “Thalia”, n. 48; Book 6, “Erato”, n. 32.
[36] AFARY, Janet; ANDERSON, Kevin B. Foucault and the Iranian Revolution. Chicago : The University of Chicago Press, 2005. p. 148.
[37] WOHL, Victoria. Love among the Ruins: The Erotics of Democracy in Classical Athens . Princeton: Princeton University Press, 2002, p. 6.
[38] DEMAUSE, op. cit., p 51. El autor cita a Plutarco, que hace referencia a la existencia del mismo mal también en Roma.
[39] WOHL, op. cit., p. 150; AFARY, ANDERSON, op. cit., p. 148; MARROU, op. cit., p. 26-37.
[40] WOHL, op. cit., p. 226; AFARY, ANDERSON, op. cit., p. 148-149; MARROU, op. cit., p. 31.
[41] WOHL, op. cit., p. 87, 226 et passim; AFARY, ANDERSON, op. cit., p. 4, 148. MARROU, (op. cit., p. 366), elogia el silencio de Homero sobre la pederastia, lo que constituye una excepción honrosa entre los escritores de entonces. Según parece, él “decidió ignorar una bien conocida institución de su época”.
[48] MINUCIUS FELIX, Octavius, cap. 9; LECLERCQ, Henri, P. Verbete: “Accusation Contre les Chrétiens”, in Dictionnaire d'Archéologie Chrétienne et de Liturgie. V. 1, 1e partie. Paris: Letouzey et Ané, 1924. Cols. 274, 275.
[51] LEÃO XIII. Encíclica Immortale Dei. 1/11/1885, n. 28.
[52] WHITE, Lynn. Medieval Religion and Technology. Berkeley and Los Angeles : University of Los Angeles Press, 1978, p. 22.
[53] Ver, por ejemplo, WOODS, Thomas E. How the Catholic Church Built Western Civilization. Washington , DC : Regnery, 2005; STARK, Rodney. The Victory of Reason. How Christianity Led to Freedom, Capitalism, and Western Sciences. New York: Random House, 2005; PERNOUD, Régine. Pour en finir avec le Moyen Âge. Paris: Seuil, 1977; SWEENEY, Jon M. Beauty Awakening Belief. London : Society for Promoting Christian Knowledge, 2009; JAKI, Stanley L. Patterns or Principles and Other Essays. Wilmington : Intercollegiate Studies Institute, 1995; JONES, Terry. Medieval Lives. London : BBC Books, 2004; GRANT, Edward. God and The Reason in The Middle Ages. Cambridge : Cambridge University Press, 2001; LINDBERG, David C. (editor). Science in the Middle Ages. Chicago : University of Chicago Press, 1980.
[54] La literatura a este respecto es abundante. Ver, por ejemplo, CARROLL, Janell L.; WOLPE, Paul Root. Sexuality and gender in society. New York: HarperCollins College Publishers, 1996: “En efecto, tener un padrastro es uno de los más potentes pronósticos de abuso sexual” (p. 553). FINKELHOR, David. “Child Sexual Abuse”, in ROSENBERG, Mark L.; FENLEY, Mary Ann (editors). Violence in America. A Public Health Approach. Oxford, New York: Oxford University Press, 1991: “Diversos factores se han revelado consistentemente asociados a un mayor riesgo de abuso: (1) cuando un niño vive sin uno de los parientes biológicos, (2) cuando la madre no está siempre al alcance del niño, en virtud de empleo fuera de casa, o por causa de invalidez o enfermedad, (3) cuando un niño relata que el casamiento de sus padres es infeliz o marcado por conflictos, (4) cuando el niño informa que tiene un relacionamiento pobre con sus padres o es sometido a castigos o a abuso infantil, (5) cuando el niño dice tener un padrastro” (p. 85). Según varios estudios, las niñas que viven con padrastros componen el grupo de más alto riesgo. Por tal razón, Finkelhor, una renombrada autoridad en esta materia, piensa que las familias en las cuales hay padrastros deberían ser foco de políticas para prevenir abusos (FINKELHOR, David; and associates. A sourcebook on child sexual abuse. Newbury Park , CA : Sage Publications, 1986, p. 77-79). En el mismo sentido, la Radio Vaticano, en la edición de 5/4/2010 del Radiogiornale, expresando extrañeza por la paradójica campaña contra la Iglesia, recuerda que según los datos oficiales, los principales culpados del abuso sexual de niños no son sacerdotes. Es lo que señala un relato del gobierno americano, de 2008, según el cual “más del 64% de los abusos son perpetrados por padres, parientes u otras personas que viven en la misma casa, por lo tanto, en el ámbito de las relaciones familiares.En lasescuelasdel país, casi el 10% de los jóvenes sufren abusos. Al respecto de los sacerdotes católicos implicados, se estima que sean menos del 0,03%”. Estudios recientes realizados en otros países indican que los dados referentes a Estados Unidos se repiten, con pequeñas variaciones, en todo Occidente. Una estadística publicada en el “Portal da Criança”, de la Secretaría Estatal de Desenvolvimiento Humano (SEDH/PB) del Estado de Paraíba, muestra que el 90% de los casos de pedofilia suceden dentro de casa, siendo que las mayores incidencias ocurren en el siguiente orden: padre, padrastro, hermano, tío, abuelos, padrinos y vecinos (http://crianca. pb.gov.br/ contador/ ?p=479). La revista Veja (18/3/2010, p. 112) informa que, en la clase media brasileña, en el 37% de los casos de pedofilia, el abusador es el padrastro, y en el 34% es el propio padre. Además de esto, en las clases C y D, 74% de las víctimas son hijos de padres separados.
[55] JENKINS, Philip. Pedophiles and Priests: Anatomy of a contemporary crisis. Oxford , New York : OxfordUniversity Press, 1996, p. 55.
[58] TRESE, Leo J. A fé explicada. São Paulo: Quadrante, 2007. p. 147-148.
[59] PAULO VI. Sollemnis Professio Fidei, 19: AAS 60 (1968) 440.
[60] BIFFI, Cardinale Giacomo. Meditazione Gesú di Nazareth, la fortuna di appartenergli. Giubileo Diocesano dei Catechisti, Cattedrale di San Pietro, Bologna, 29/10/2000.
[61] JOURNET, Charles. Il mistero della Chiesa secondo il Concilio Vaticano II. Brescia: Queriniana, 1967, p. 84-85.