martes 17 de noviembre de 2009

ANIVERSARIO DEL NATALICIO R. PADRE LEONARDO CASTELLANI

A 110 años del nacimiento del Padre Castellani

- Reconquista, Provincia de Santa Fe,

16 de noviembre de 1899 –

Hoy hay dos Castellanis, uno como

lo ve la gente y otro lo ve Dios:

y yo no sé cual soy yo de los dos

con dos alitas y a los pies un plomo.

A la mañana y maldormido el romo

bambino enfermo y animal feroz

a la hora del crepúsculo el veloz

angelito, o al menos Juan Palomo.

De Dios me importa, no de mí, la ciencia.

Que lo averigüe Vargas este lío

de mi pasado. Hay que vivir aún.

Al morir haré examen de conciencia

si puedo no pensar en Ti, Dios mío;

y si tu luz me inunda como un río

Tunc cognoscam sicut cognitus sum.

Roma 27 de mayo 1947

El Cura loco*

El “Cura loco”, no te asombre, hombre

que así te llame alguno en son de chirlo

déjale su intención y asume el nombre…

Un pobre loco, por qué no decirlo

ya que el destino me ingirió en plumaje

color carancho corazón de mirlo;

y no me avitualló para mi viaje

y no me acorazó para mi hado

de tener que ser santo a lo salvaje,

loco artificialmente equilibrado

por inyecciones de fe en Cristo y por

inyecciones de aceite alcanforado

pobre gato injertado en gran señor

mal equipado por el rey interno

que me injertó el destino con humor

yo quise ser un ángel y el averno

no me deja ser hombre tan siquiera

y la desproporción es un infierno…

Menos mal que no sirvo para fiera.

Manresa, 14 de enero 1949

* “Usté se va a poner más loco que Castellani”. De una carta de un presbítero monseñor argentino al señor Pedro Carlos Rodino, de Rosario.


sábado 14 de noviembre de 2009

MARCHA DE LOS ESCARPINES CORDOBA

Eduardo Verastegui en…

MARCHA DE LOS ESCARPINES... un paso a la Vida!!

Voz de quienes no tienen voz

Este lunes 16 de Noviembre de 19 a 20hs.

Callao y Rivadavia Congreso de la Nación

“SI AMAS LA PAZ DEFIENDE LA VIDA”

Junto a la Santísima Virgen de la Merced

Te invitamos a orar por la vida naciente

En persona nos acompaña el conocido realizador y actor de “BELLA”, película ganadora en el festival de Toronto.

Se agradece su difusión

15 4936 1536 / 15 4180 7964

Mt-comunicaciones@fibertel.com.ar

marchadelosescarpines@hotmail.com

Olga Muñoz López-Miriam Torrontegui

La Marcha se realiza desde el 2006, es pacífica y respeta el libre paso de los ciudadanos.

Adhieren MARCHA DE LOS ESCARPINES CORDOBA y MARCHA DE LOS ESCARPINES NEUQUEN FAMPAZ, Familias del mundo unidas para la Paz, Foro de la VIDA y la FAMILIA, Fundación Argentina del Mañana, Areópago Asociación Civil, Gianna Beretta Molla, Asociación Mariana Argentina; Fundación Familia de las Americas, filial Argentina, Asociación Francisco Bosch, Jóvenes en Acción, Argentina Joven, contra la drogodependencia en Argentina, Política y Desarrollo, Jóvenes en Acción Hacete oir hablemos Claro, Jóvenes por la Verdad, Asoc. PALADIM, Asoc. Asesca, Asoc. Iberoamericana MRP, Por una vida más Digna, Asociación SEN, Pro Familia, FUAM, Fundación Argentina de la Mujer; Asociación CMRP, Centro de Investigaciones en Ecología Social; Liga de Madres de Familia Nacional, Nazaret es Vida; Asociación civil de la Trinidad y Santa María promoción de la Salud y la Educación; Asociación Civil EVA; La Plata: Jóvenes por la Vida; Córdoba: Asoc. Mujeres por la Vida, Asoc. De Mujer a Mujer, Mendoza: Centro de Investigaciones de la Problemática Familiar (CIDEPROF); Rosario: ONG Porvenir; Salta Fundación Argentina de la Mujer, RENOVACION CATOLICA CARISMATICA DE LA ARQUIDIOCESIS; Red de Comunicadores Católicos; Juventud Comprometida; Santa Fe: Movimiento Pro Vida "Juan Pablo II"; Centro de Estudios Políticos y Sociales "Santo Tomás Moro"; Grupo Juvenil "San Luis Gonzaga"; Pre-Juveniles de Lourdes - Pquia. Ntra. Sra. de Lourdes de Santa Fe; Partido Demócrata Cristiano Dto. La Capital - Santa Fe; M9 - Movimiento 9 de Julio; Cristina Yozia - Redacción PyD; Juan Carlos Sánchez - /Diario7; Enrique Morel – Editor www.nuevoencuentro.com ; Juan José Bolesso - Prensa CEPS "Santo Tomás Moro"; Oscar Donnet - Miembro CEPS "S. Tomás Moro"; Dr. José María Mazza: Padre Ricardo Bautista Mazza; Ing. Jorge Juan Ferrer - Interventor Part. Demócrata Cristiano S. Fe; Comunidad Ibicuyna P. Pedro Emilio Rojas; ONG "CON MIRADA DE MUJER" de Rosario. PARTICULARES: Chiquita Lanusse de Miguens; Ana María Garat, Maria Sara Brugnoli, Mendoza DR FELIPE PEREZ DELLEPIANE, Patricia Murray; Misiones Alicia González; Oscar M. Castagnino; ANA DANERI; Catalina de Donzeli; Corrientes: Mercedes García Enciso de Saénz Rosas; Marisa Sosa Laborda, Entre Ríos Liga de Madres de la Parroquia Santa Teresita de San Salvador Entre Ríos, Viviana Grandolio, entre otras asociaciones y particulares del País que respetan la Vida, La Justicia y La Paz,

¡¡¡SE AGRADECE DIFUSION!!!

www.derechoalavida.com.ar

www.defendetuespecie.com.ar

miércoles 11 de noviembre de 2009

EL PORQUÉ DEBEMOS DECIR NO AL MATRIMONIO HOMOSEXUAL

En Argentina el lobby GLBT y afines, respaldado económica y políticamente por la masonería internacional, ha logrado a tal punto instalar la ideología de género, que el instituto contra la discriminación ahora presiona a los bancos de sangre para que no pregunten sobre la orientación/desviación sexual aún a pesar de que los tests de detección de HIV y otras enfermedades mortales o gravísimas no detectan el 100% de los casos ni siquiera en los países más avanzados del mundo.

Están tan enceguecidos con una ideología contra natura, que prefieren jugar a la ruleta rusa de la muerte con los inocentes pacientes que recibirán sangre u órganos infectados, antes que reconocer lo que la ciencia ha demostrado: que la práctica homosexual es una conducta que a la larga lleva a la muerte o enfermedad de quien la practica. Recientemente se publicó que es posible contagiar por vía oral enfermedades de transmisión sexual mortales, como el virus del papiloma humano. Es decir que besar a alguien que haya practicado sexo oral alguna vez en su vida es el beso de la muerte. “Dime con quién andas y te diré cómo terminarás” habrá que decir a las jóvenes que piensan que besar a quien acaban de conocer no tiene riesgo.

Todo acto homosexual es una práctica de riesgo tanto para el homosexual como para la comunidad… que recibe sangre u órganos.

Se prohíbe donar sangre a los homosexuales en Andorra y Francia, Reino Unido, y Canadá.

En el Reino Unido, las autoridades sanitarias aconsejan que no se acepte la sangre de quien reconoce ser gay. Como consecuencia, la agencia que gestiona los bancos de sangre “pide” a los gays que no acudan a donar, aunque sólo hayan tenido una relación años atrás.

En Argentina, si en el cuestionario previo a la donación un hombre se reconoce gay, queda inhabilitado durante 12 meses para dar sangre. En otros países como China, la prohibición es aún más estricta.

En España, un cuestionario exhaustivo permite detectar, siempre que el donante no mienta, si ha realizado prácticas de riesgo.

En España los tests fallan en detectar el HIV en por lo menos 1 cada medio millón mientras que en Canadá uno cada 7 millones… Aún con esa tasa aparentemente baja, en Canadá, la ley llega a prohibir donar órganos a los gays que hayan tenido relaciones sexuales durante los últimos cinco años, al considerarlos directamente un “grupo de riesgo”.

La obligatoriedad de recibir sangre y órganos potencialmente infectados es una consecuencia de esta ideología nefasta, una ideología mortal. Si Ud. o quien Ud. haya votado aceptan el “matrimonio” homosexual, no se queje si algún día recibe sangre infectada: fue Ud. mismo quien consideró que la ley debiera reconocer la homosexualidad como algo “normal”, fue Ud. mismo quien votó su propia sentencia de muerte.

El homosexual ¿nace o se hace?

Romanos 1

18 En efecto, la cólera de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia;

19 Pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó.

20 Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;

21 Porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció:

22 Jactándose de sabios se volvieron estúpidos,

23 Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles.

24 Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos;

25 A ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.

26 Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza;

27 Igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.

28 Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene:

29 Llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos,

30 Detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,

31 Insensatos, desleales, desamorados, despiadados,

32 Los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.

¡Ay de los que aprueban a los que practican la homosexualidad! Palabra de Dios. Ay de las sociedades que toleren que los niños inocentes sean entregados en adopción en las manos de los desviados…

La ideología de género no sólo mata el cuerpo, también mata el alma: si una persona tiene una relación sexual, fuera del matrimonio entre varón y mujer, de por vida abierto a la vida, peca mortalmente y si muere sin arrepentirse, va a la muerte eterna: el infierno.

Considerar la homosexualidad como una opción de normalidad es falta de caridad: quita la oportunidad de saber que es posible su sanación… en el confesionario.

1 Corintios 6

9 ¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,

10 Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.

11 Y tales fuisteis algunos de vosotros. Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

Gálatas 6

7 No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembre, eso cosechará:

8 El que siembre en su carne, de la carne cosechará corrupción; el que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna.

Gálatas 5

19 Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje,

20 Idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones,

21 Envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

2 Pedro 2

6 Si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas como ejemplo para los que en el futuro vivirían impíamente;

7 Y si libró a Lot, el justo, oprimido por la conducta licenciosa de aquellos hombres disolutos;

8 -Pues este justo, que vivía en medio de ellos, torturaba día tras día su alma justa por las obras inicuas que veía y oía-

9 Es porque el Señor sabe librar de las pruebas a los piadosos y guardar a los impíos para castigarles en el día del Juicio,

10 Sobre todo a los que andan tras la carne con apetencias impuras y desprecian al Señorío. Atrevidos y arrogantes, no temen insultar a las Glorias,

11 Cuando los Ángeles, que son superiores en fuerza y en poder, no pronuncian juicio injurioso contra ellas en presencia del Señor.

12 Pero éstos, como animales irracionales, destinados por naturaleza a ser cazados y muertos, que injurian lo que ignoran, con muerte de animales morirán,

13 Sufriendo daño en pago del daño que hicieron. Tienen por felicidad el placer de un día; hombres manchados e infames, que se entregan de lleno a los placeres mientras banquetean con vosotros.

14 Tienen los ojos llenos de adulterio, que no se sacian de pecado, seducen a las almas débiles, tienen el corazón ejercitado en la codicia, ¡hijos de maldición!

15 Abandonando el camino recto, se desviaron y siguieron el camino de Balaam, hijo de Bosor, que amó un salario de iniquidad,

16 Pero fue reprendido por su mala acción. Un mudo jumento, hablando con voz humana, impidió la insensatez del profeta.

17 Estos son fuentes secas y nubes llevadas por el huracán, a quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas.

18 Hablando palabras altisonantes, pero vacías, seducen con las pasiones de la carne y el libertinaje a los que acaban de alejarse de los que viven en el error.

19 Les prometen libertad, mientras que ellos son esclavos de la corrupción, pues uno queda esclavo de aquel que le vence.

20 Porque si, después de haberse alejado de la impureza del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, se enredan nuevamente en ella y son vencidos, su postrera situación resulta peor que la primera.

21 Pues más les hubiera valido no haber conocido el camino de la justicia que, una vez conocido, volverse atrás del santo precepto que le fue transmitido.

22 Les ha sucedido lo de aquel proverbio tan cierto: «el perro vuelve a su vómito» y «la puerca lavada, a revolcarse en el cieno».

Lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad


La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano "macho y hembra", o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana. En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer "en una sola carne" (Gn. 2:24) y abierta a la vida (Gn. 1:28). El homosexualismo no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave.

I. Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas:

1. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma)

2. Levítico 18:22

3. Levítico 20:13

4. Deuteronomio 23:17-18

5. 1 Reyes 14:24

6. 1 Reyes 15:12

7. 1 Reyes 22:46

8. Jueces 19:22

9. 2 Reyes 23:7

10. Romanos 1:24-27

11. 1 Corintios 6:9

12. 1 Timoteo 1:8-10

13. 2 Pedro 2:6

14. Judas 1:7

15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para "adulterio")

II. Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado:

16. Deuteronomio 29:23

17. Génesis 13:13

18. Isaías 3:9

19. Isaías 13:19

20. Jeremías 23:14

21. Jeremías 49:18

22. Jeremías 50:40

23. Lamentaciones 4:6

24. Amós 4:11

25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2:6)

26. Lucas 17:29

III. Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto):

27. Deuteronomio 22:5

28. 1 Corintios 11:14-1

IV. Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc. que tienden a condenar la transexualidad:

29. Génesis 1:27

30. Génesis 1:28

31. Génesis 2:18-24

32. Salmos 139:14

33. Marcos 10:6-12

34. 1 Corintios 3:16-17

35. 1 Corintios 6:19-20

36. 1 Corintios 7:1-4

37. 1 Tesalonicenses 5:22-23

38. Romanos 6:12

39. Filipenses 3:21

40. Timoteo I 5:14

41. Efesios 5:22-25

V. Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados:

42. Tesalonicenses I 5:22

43. Isaías 5:20-21

44. I Pedro 2:11

La homosexualidad y la Biblia

Los pasajes más directos y específicos de la Biblia contra la práctica homosexual se encuentran en el Levítico 18:22; 20:13 y en 1 Corintios 6:9-11:

1. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv. 18:22).

2. "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Lv. 20:13).

3. "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones (sodomitas), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios" (1 Co 6:9-10).

Además de estos pasajes claros y directos, podemos usar otros que todos conocemos, y sacar de ellos algunas enseñanzas. En primer lugar, Génesis 1:27 dice que Dios creó al hombre (al ser humano), hombre y mujer. Esto indica que el ser humano fue creado en dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para los fines de la procreación. Así que, sólo la mujer, podrá concebir un hijo y ser el laboratorio en el que la vida se forma y se desenvuelve. Un hombre, a despecho de tantas tentativas quirúrgicas de algunos, jamás conseguirá dar a luz un hijo.

Hace algún tiempo, en la ciudad de San Francisco, California, daba una clase a nuevos creyentes en mi iglesia. Un alumno quería saber mi opinión sobre la homosexualidad. Abrí la Biblia y leí los textos que acabo de citar. Entonces el argumentó con aquello de los derechos individuales, cosa muy respetada en los EE.UU., y dijo: "¿Entonces los hombres no tienen derecho a escoger su sexualidad?" a lo que respondí: "Querido joven, la sexualidad no es cuestión de elección. La sexualidad del ser humano ya viene definida de fábrica".

Uno de los objetivos diabólicos de movimientos, como el que llaman "Nueva Era", es tratar de incentivar y dignificar el homosexualismo para destruir a la familia. La idea, por tanto, es acabar con la humanidad.

En segundo lugar, algunos pasajes bíblicos son interpretados de una manera errada, para la conveniencia de los interesados (véase al respecto 2 Pedro 3:16). Los dos más interesantes son: 1 Samuel 18 y más específicamente 2 Samuel 1:26 donde se habla del amor entre David y Jonatán (hijo del rey Saúl): "Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres". (Véase también 1 Samuel 19:1; 20:17,40). Partiendo de esto, los defensores de la homosexualidad dicen que David y Jonatán eran homosexuales.

Veamos entonces:

1. Si eran homosexuales, se trataba de un tipo bien extraño de bisexuales. Sabemos por la propia Biblia que Jonatán era casado: 1 Crónicas 8:34; 2 Samuel 9. David, a su vez no solamente era casado, sino que además era muy aficionado a las mujeres y tuvo muchas esposas (1 Samuel 18:20-30, 2 Samuel 3:2-5; 5:13; 1 Reyes 1:1-4). Por esto mismo cometió un grave pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-27). No podemos entender que hombres así fueran homosexuales.

2. Como se sabe, la hermana de Jonatán, Mical, fue dada a David en casamiento (1 Samuel 18:20-30), inmediatamente después de sus victorias en la guerra, y nunca se percibe algún tipo de celos por parte de Jonatán. De haber existido un tipo de amor entre ellos, ciertamente habría celos.

3. El texto de 2 Samuel 1:26 nos dice que el amor de ellos era como el de las mujeres, no en el sentido de ser de la misma naturaleza, sino de ser aún más profundo que el amor de las mujeres. El texto es poético y está en versos. Vemos que en el texto David trata a Jonatán de "hermano". La aplicación al homosexualismo por tanto no cabe aquí.

4. Entre árabes, judíos, rusos y otros pueblos orientales, los hombres acostumbran besarse cuando se encuentran. Es un pueblo sentimental y eso forma parte de su cultura sin que esto implique un motivo sexual.

5. Jesús amó a sus discípulos profundamente y todos eran hombres. ¿Hubo en esto motivaciones sexuales?

6. De acuerdo con las leyes de Moisés (principalmente Levítico 20:13), si un hombre tenía relación con otro hombre como si fuese mujer, ambos morirían. Y si eso hubiera estado pasando entre Jonatán y David, el pueblo ciertamente lo hubiera sabido. Sin embargo, nunca hubo ni siquiera sospechas de que ese amor entre David y Jonatán fuera un amor sexual.

7. David, hombre conforme al corazón de Dios, siempre fue reprendido por Dios cuando pecó. Por ejemplo, no le fue permitido construir el templo porque había derramado mucha sangre. Era hombre de guerra (1 Cor. 22:8). Fue también reprendido por el pecado con Betsabé (2 Samuel 12). Nunca, sin embargo, encontramos una reprensión a David por la práctica de la homosexualidad. Esto habría sido inevitable si David hubiese incurrido en esa falta.

8. Finalmente, debe entenderse que la amistad entre David y Jonatán surgió del espíritu guerrero que caracterizaba a los dos. Jonatán era un valiente soldado, como se puede notar, principalmente, en la lectura de 1 Samuel 14. Esta amistad se inicia precisamente cuando David derrota al gigante Goliat (1 Samuel 17:48-58; 18:1-19). La verdad es que ellos se amaban como dos hermanos.

Sólo hay, por tanto, homosexualidad en esa amistad para quien ya tiene la cabeza inclinada hacia ella y quiere torcer las Escrituras para su propia perdición, como muy bien lo declara el apóstol Pedro (2 Pedro 3:16).

En tercer lugar, algunos intentan basar la aceptación de la homosexualidad en la Biblia usando el texto de la institución de la cena del Señor cuando Juan estaba reclinado sobre el pecho de Jesús (Jun. 13:23). Consideremos algunas ideas sobre este caso específico:

1. Aquí tenemos un caso de la costumbre de la época. La palabra "mesa" no aparece en el original de este pasaje bíblico. A. T. Robertson en su obra titulada "World Pictures in the New Testament" ("Cuadros mundiales en el Nuevo Testamento"), lo confirma. Según la costumbre, la persona se recostaba en una especie de diván y descansaba con los pies extendidos. Asimismo, la posición de Juan era de estar recostado, con la cabeza pendiendo muy cerca del pecho del Señor Jesús. En este sentido, hay una versión actualizada de la Sociedad Bíblica del Brasil que correctamente traduce: "Muy cerca de Jesús, estaba sentado uno de ellos, a quien Jesús estimaba mucho". Ahora bien, a la luz del pasaje, en la famosa pintura de Miguel Ángel "La Ultima Cena", se comete un grave error técnico, con respecto a la posición en que se pinta a los apóstoles y a Jesús al aparecer estos sentados a la manera occidental.

2. Por otro lado, si hubiera habido cualquier motivo sexual que relacionara a Juan con Jesús, aquel grupo que era bastante cuestionador, sin duda alguna lo habría criticado.

3. Sabemos que Dios abomina este tipo de pecado. Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su pecado. Y el pecado que más aparece en el escenario de esas dos ciudades fue el de la homosexualidad. Se sabe que este pecado era tan dominante que, cuando los ángeles de Dios fueron a casa de Lot, los hombres de Sodoma quisieron entrar a la casa para "poseer" sexualmente a aquellos visitantes de Dios. Pero no lo consiguieron, porque los ángeles les hirieron de ceguera. Y esta ciudad fue borrada del mapa (Gn. 19:4-11).

En su epístola a los Romanos, Pablo presenta el triste cuadro de la ciudad de Roma en sus días. En cierto momento dice: "Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y al igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron con su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen" (Ro 1:26-28).

No falta razón, entonces, para que el virus del Sida haya comenzado a propagarse en el mundo entre los homosexuales. Y muchos de ellos, lamentablemente, han muerto a causa de esta enfermedad. Inexorablemente "La paga de su pecado es la muerte" (Ro 6:23).

Sin embargo, los que están dominados por este tipo de pecado, pueden cambiar y ser nuevas criaturas (2 Cor. 5:17). En 1 Cor. 6:11, Pablo dice "Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios". En otras palabras, si un homosexual se convierte tiene que dejar su pecado y seguir a Cristo. Y esto es posible.

Fuente: Reproducido y traducido del O Jornal Batista por Michel E. Eustache. Publicado en el periódico Luminar Bautista, Venezuela, 1994.

ESPAÑA: PROHIBIRÁN TOMAR LA COMUNIÓN A POLÍTICOS A FAVOR DEL ABORTO

Aquel que vote positivamente la reforma de interrupción del embarazo que tramita el Parlamento se convertirá en "pecador público" y no podrá comulgar, según manifestó hoy el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Martínez Camino.

"Esto vale para todos los católicos de cualquier partido. Por encima de lo que diga el propio partido", aseguró Martínez Camino en un desayuno informativo en Madrid.

La nueva ley del aborto impulsada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero supondrá una despenalización legal de la interrupción voluntaria del embarazo y permitirá que la mujer pueda abortar en el transcurso de un plazo determinado -previsiblemente las primeras 14 semanas de embarazo- sin tener que alegar motivos.

Quienes voten a favor de esa ley, dijo Camino, estarán "en situación objetiva de pecado público mortal" y quienes "están en pecado público mortal no pueden ser admitidos a los sacramentos".

Según informa la agencia DPA, los parlamentarios que apoyen la nueva normativa, además, podrían caer en herejía, ya que para la Iglesia católica el aborto supone quitar la vida a un ser humano.

Así, quien lo defiende entra "en contradicción con la fe divina católica" y, apuntó el prelado, "caería en herejía y en la excomunión ’latae sententiae’ aparejada a la herejía"

lunes 9 de noviembre de 2009

"ANGLICANORUM COETIBUS"

Santa Sede publica Constitución Apostólica que regula paso de anglicanos a la Iglesia

La Congregación para la Doctrina de la Fe dio hoy a conocer la Constitución Apostólica "Anglicanorum coetibus", sobre la institución de Ordinariatos Personales para los anglicanos que entran en plena comunión con la Iglesia Católica. En el comunicado se precisa, además, que la disciplina sobre el celibato sacerdotal no ha variado en modo alguno.

La mencionada Constitución Apostólica y las Normas Complementarias están fechadas el 4 de noviembre, festividad de San Carlos Borromeo, y firmados por el Cardenal William Joseph Levada y el Arzobispo Luis F. Ladaria, S.I, respectivamente Prefecto y Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

En el comunicado se recuerda que el 20 de octubre de 2009, el Cardenal Levada anunció "un nuevo documento para responder a las numerosas peticiones enviadas a la Santa Sede por grupos de ministros y fieles anglicanos de diversas partes del mundo que desean entrar en la comunión plena y visible con la Iglesia Católica".

El texto explica que "la Constitución Apostólica que se publica hoy introduce una estructura canónica que facilita esa reunión corporativa mediante la institución de Ordinariatos Personales que permitirán a esos grupos entrar en comunión plena con la Iglesia Católica, conservando al mismo tiempo elementos específicos del patrimonio espiritual y litúrgico anglicano. Las Normas Complementarias servirán para la correcta aplicación del procedimiento".

Seguidamente señala que "esta Constitución Apostólica abre un nuevo camino para la promoción de la unidad de los cristianos, reconociendo al mismo tiempo la legítima diversidad en la expresión de nuestra fe común. No se trata de una iniciativa que haya tenido origen en la Santa Sede, sino de una respuesta generosa por parte del Santo Padre a la aspiración legítima de esos grupos anglicanos. La institución de esta nueva estructura se sitúa en plena armonía con el compromiso para el diálogo ecuménico, que sigue siendo prioritario para la Iglesia Católica".

Asimismo, el comunicado precisa que "la posibilidad prevista en la Constitución Apostólica de la presencia de algunos clérigos casados en los Ordinariatos Personales no significa en modo alguno un cambio en la disciplina de la Iglesia acerca del celibato sacerdotal que, como afirma el Concilio Vaticano II es signo y al mismo tiempo estímulo de la caridad pastoral y anuncia de forma resplandeciente el reino de Dios".

La Constitución consta de trece disposiciones relativas a la formación de los Ordinariatos que gozan, según afirma el párrafo 3 del primer apartado, "de personalidad jurídica pública y son asimilables jurídicamente a una diócesis"; a la potestad del Ordinario "ejercida de forma conjunta con la del obispo diocesano local en los casos previstos por las Normas Complementarias"; a los candidatos al Orden Sacramental; a la erección, con la aprobación de la Santa Sede, de nuevos Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, así como de parroquias; a la visita "ad limina" del Ordinario, entre otros temas

Las Normas Complementarias, concluye el comunicado, tratan de la dependencia de la Santa Sede; las relaciones con las Conferencias Episcopales y los obispos diocesanos; el Ordinario; los fieles del Ordinariato; el clero; los obispos que eran anglicanos; el Consejo de gobierno; el Consejo pastoral y las parroquias personales.

lunes 2 de noviembre de 2009

REINO DE CRISTO Y MUNDO SECULAR


Muchos católicos de hoy no entienden nada del tiempo presente. Entienden al revés la historia de la Iglesia y la situación actual. Han asimilado lo que les han enseñado en la escuela, la Universidad, lo que les dicen políticos y periodistas, la literatura, la radio, la TV, y también los autores católicos liberales. Por tanto, están ciegos para ver el mundo presente como robado a Dios y a su Cristo, y como puesto bajo el influjo del Maligno. No acaban de enterarse de que la Bestia estatal trata de dominarlo todo, para sustraerlo cada vez más de Dios y sujetarlo más plenamente a Satanás.

Nuestro Señor Jesucristo reprocha a los judíos resistentes al Evangelio que «no saben discernir los signos del tiempo presente» (Lc. 12,56). Siglos antes, por el contrario, los judíos exilados en Babilonia sabían que estaban desterrados en un país idólatra y pagano. Y también los primeros cristianos sabían que, viviendo en el marco del Imperio Romano, habían de padecer persecuciones frecuentes y un pésimo condicionamiento mundano degradante. En cambio –y aquí está el gran error y el gran peligro– los cristianos de los últimos tiempos apenas se enteran de que viven en Babilonia, en un mundo que está en buena parte configurado y gobernado por «el Príncipe de este mundo» (Jn. 12,31), o más aún, por «el dios de este mundo» (2Cor 4,4). A estos cristianos, incluso no pocas veces a los mejores, les ha faltado la predicación verdaderamente apostólica: no se han enterado de que «el mundo todo está en poder del Maligno» (1Jn 5,19; cf. Ap. 13,1-8). Y es que la historia de la Iglesia es misteriosa, es una historia sagrada, aún más sagrada y misteriosa que la de Israel, y lo mismo que ésta, necesita hagiógrafos que la cuenten y la interpreten. Ésa fue una de las misiones bien cumplidas por el Obispo de Poitiers.

Da pena ver tantos católicos engañados. –Cuando en una revista católica se comenta un suceso horrible, describiéndolo como «un gesto de bárbaros, cruel, salvaje, indigno de una sociedad civilizada: un acto medieval, propio de una cultura retrógrada, basada en conceptos absurdos»; o –cuando un Obispo reprueba indignado ese suceso diciendo: «parece increíble que, en pleno siglo XXI, viviendo en democracia», etc.; o –cuando un político cristiano combate una ley criminal, alegando que no representa el sentir popular, y que por tanto no respeta «la soberanía del pueblo», y en otros casos semejantes, nos damos cuenta de que no pocos fieles, y también Pastores sagrados, viven completamente engañados acerca del tiempo presente.

Sencillamente: en materias políticas y sociales sobre todo, estos cristianos han asimilado a fondo no pocos errores del mundo moderno, marcado por el relativismo, el naturalismo, el liberalismo. Ya no combaten estos grandes errores, porque más o menos creen en ellos. Y esto, después de todo, no debe sorprendernos demasiado, si recordamos que ya Cristo y sus Apóstoles anunciaron abiertamente que en los últimos tiempos logrará Satanás engañar a muchos (Mt 24,24; 2Pe 3; 1Tim 4; 2Tim 3). Por eso Mons. Pie lucha con todas sus fuerzas contra el Enemigo, procurando desengañar a los cristianos, para liberarlos de él:

«Veo en la Iglesia dos clases de persecuciones: la primera, durante sus comienzos y bajo el Imperio Romano, en la que prevaleció la violencia; la segunda, al fin de los siglos, donde imperará el reino de la seducción. No quiero decir con esto que allí no habrá violencia, así como en la Roma pagana, donde predominó la violencia, no dejó de haber seducción. Pero una y otra se diferencian por lo que en ellas predomina. En la última fase se harán presentes los signos más engañosos que jamás se hayan visto, con la malicia más escondida y la piel de lobo mejor cubierta con piel de oveja» (III, 539).

Cristianismo y mundo moderno se contraponen frontalmente. Ya sabemos que esta afirmación, aun siendo evidente, hoy atrae el anatema de muchos cristianos que están engañados por los errores modernos, y que por eso mismo aborrecen el «nefando» Syllabus de Pío IX que los denuncia (1864). Pero ese enfrentamiento Reino-mundo está mil veces enseñado por la Sagrada Escritura, por el Magisterio de la Iglesia, también por el concilio Vaticano II: «a través de toda la historia humana existe una dura batalla», etc. (GS 37b; cf. 13b), y en modo alguno es una enseñanza individual del Beato Pío IX o del Obispo de Poitiers. El mérito de éstos, con pocos pero preciosos apoyos, fue que afirmaron esa verdad con gran fuerza, cuando era ignorada o negada por muchos cristianos, Pastores y teólogos. Ellos ni hicieron sino dar en el mundo el testimonio de la verdad:

«Jamás [como hoy] la lucha entre el hombre y Dios había sido más declarada, más directa. Jamás generación alguna había roto de manera más absoluta toda alianza con el cielo. Jamás una sociedad había dirigido más insolentemente a Dios esta palabra: “¡vete!” ([“vete lejos de nosotros, no queremos saber de tus caminos”] Job 21,14). El hombre ha desterrado a la divinidad del dominio de todas las cosas de la tierra, y ahora reina allí como señor» (I, 98-100).

Ante esa abominación, los fieles cristianos, que quieren que Cristo reino y que se niegan a dar culto a la Bestia, claman sin cesar: «Levántate, Señor, que el hombre no triunfe: sean juzgados los gentiles en tu presencia. Señor, infúndeles terror, y aprendan los pueblos que no son más que hombres» (Sal 9,20-21).

Muchos cristianos ignoran hoy que viven en Babilonia bajo el imperio de Satanás. Olvidando o ignorando las enseñanzas del Salvador, confían en la virtualidad salvífica, al menos relativa, de ciertas leyes, de tales partidos políticos o de algunos Organismos internacionales. Ignoran que todas aquellas fuerzas políticas y culturales que se cierran herméticamente a Cristo, y que lo combaten, están actuando bajo el poder del Príncipe de este mundo. Colaboran con ellos sin problemas de conciencia, y si es con un buen sueldo, tanto mejor y con mayor entusiasmo. Creen así en aquellos falsos mesías, que preparan el pleno advenimiento del Anticristo (Mt 24,4-5.24-25)… «Os aseguro que ya muchos se han hecho anticristos» (1Jn 2,18). «Quien no confiesa que Cristo vino en carne es seductor y anticristo» (2Jn 7). «Es anticristo quien niega al Padre y al Hijo» (1Jn 2,22). «Ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas» (Lc. 22,53).

Estos cristianos engañados no saben que el combate actual por el Reino no es tanto contra hombres de carne, sino contra los demonios que les inspiran y sujetan, y por eso, en su lucha por un mundo mejor, no toman «la armadura de Dios» (Ef. 6,12-20). Pretenden afirmar el Reino en el mundo con revistas débiles, manifestaciones festivas, cartas al director, camisetas con lemas, concentraciones juveniles, campañas en internet, etc., acumulando así derrota tras derrota, retrocediendo siempre ante el poder avasallador del Maligno y de los suyos. Todas las actividades aludidas son buenas y bienintencionadas, pero «hay que practicar esto, sin omitir aquello» (Mt 23,23): es decir, sin omitir las rogativas, la oración de la Iglesia en tiempos de aflicción, la penitencia, el rosario, el adiestramiento familiar y catequético para estar en el mundo sin ser del mundo, y ante todo el testimonio bien claro (martirial) de la verdad de Cristo. Esos cristianos engañados, por ignorar tantas verdades, están destinados al fracaso. Cristo anuncia a sus discípulos la persecución del mundo, pero les conforta diciéndoles: «confiad, yo he vencido al mundo» (Jn. 16,33). Ellos, sin embargo, no pueden vencerlo, porque ni siquiera lo combaten; están ya previamente derrotados, porque en el fondo creen que Satanás y los suyos deben ser quienes gobiernen el mundo secular.

Los cristianos de hoy, ante todo, han de enterarse de quién les está gobernando, y han de saber que el camino actual del mundo secular lleva colectivamente a una perdición temporal y eterna. «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. ¡Déjenlos! Son ciegos que guían a otros ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo» (Mt 15,13-14).

«Nada es para mí en la hora actual más desolador que ver esta enorme multitud de hombres, por otra parte serios, que siguen buscando la fuente de todos los males por doquier, excepto donde está, y que siguen esperando la salvación de todo, excepto de aquello que puede conseguirla» (VII,76).

Afirmar la verdad, encender la luz en las tinieblas, es hoy la tarea más urgente de la Iglesia. Así lo entiende y lo proclama con especial empeño nuestro Santo Padre, Benedicto XVI. La perdición de los pueblos está en la negación de Dios. Abortos, divorcios, droga, criminalidad, degradación de costumbres, enfermedades mentales, vida desesperada, suicidios, fealdad del arte, ignorancia orgullosa de sí misma, lujuria generalizada, rebeldía, divisiones, nación partida en partidos, que se parten a su vez en más partidos, falsificación de la historia, negación de la propia identidad nacional, disminución tal de la natalidad que ciertas naciones se verán dominadas en unos cuantos años por los inmigrantes que ahora ocupan en ellas lugares serviles, etc.: todo eso viene de la negación de Dios y de su enviado Jesucristo. Por tanto, afirmar a Dios, a Cristo, a su Iglesia, es hoy la misión más urgente de los cristianos.

«Jamás el globo terrestre ha estado envuelto en una nube más espesa, jamás la humanidad ha caminado por caminos más sombríos y oscuros. Se diría que ha retornado el primer comienzo de la creación, cuando todo era caos y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, no habiendo Dios aún separado las tinieblas de la luz. En pleno día dudamos, tanteamos, tropezamos como en la noche… Y los conductores de los pueblos, más ciegos aún que aquellos a quienes conducen, no logran sino precipitarnos con ellos en una misma fosa» (VIII, 167).

Ya vimos que estas mismas verdades eran ya afirmadas en el siglo XVII por santos como La Colombière y Grignion de Montfort (post 4). Pues bien, hoy son verdades más verdaderas, si cabe, pero mucho más silenciadas. Entonces podían decirse, hoy no. Al menos, casi nadie las dice, temiendo verse proscrito.

«Toca a nosotros proclamar más alto que nunca que “no hay sino un solo Nombre bajo el cielo en el que los hombres pueden ser salvados, el nombre de Jesús” [Hch. 4,12]… Toca a nosotros proclamar que el cristianismo es inmutable, y que la Revolución que cambió la faz social de Francia y de una parte del mundo, no ha cambiado nada de la obligación positiva en que están todos los hombres de conocer y practicar la religión sobrenatural y divina, única que puede obrar la salvación de las almas» y de los pueblos (III, 199). «Volved a colocar la verdad sobre su pedestal; enseguida habrá numerosos hombres, y no tendréis otro problema que el de elegir a alguno de ellos», para que guíe a los otros (VII, 260). Ocurre como en los tiempos de la ruina del Imperio Romano: «Romanus orbis ruit, et tamen cervix nostra erecta non flectitur [cae en ruinas el Imperio, pero se mantiene erecta nuestra cerviz] (San Jerónimo). Llenos de horror por el mal, tenemos aún más horror por el remedio. Y porque no estamos dispuestos a suprimir la causa de la enfermedad, la enfermedad es incurable» (VII, 76-77).

El reinado social de Cristo es el único plan válido para los pueblos. Todos los otros planes llevan a perdición. Sin embargo, abrumados muchos cristianos por el poder generalizado de Satanás sobre el mundo, se pliegan a ese poder, lo aceptan al menos como inevitable, admiten como irremediable que el poder del Maligno impere sobre el mundo, llegan a pensar que el cristianismo es aplicable solo a personas y familias, o a pequeñas comunidades, pero no a la sociedad. Estiman piadosamente que, por permisión de la Providencia divina, «el mundo todo está bajo el Maligno» (1Jn 5,19), y que no pueden cambiarse los planes de Dios.

Pero «decir que Jesucristo es el Dios de los individuos y de las familias y no el Dios de los pueblos y de las sociedades, es decir que no es Dios. Decir que el cristianismo es la ley del hombre individual, y no la ley del hombre colectivo, es decir que el cristianismo no es divino. Decir que la Iglesia es juez de la moral privada y doméstica, y que nada tiene que ver con la moral pública y política, es decir que la Iglesia no es divina» (VI, 434).

Estos cristianos, que aceptan el naturalismo liberal, consideran quizá que la Europa de Carlomagno, de San Luis de Francia, de San Fernando de España, de San Esteban de Hungría, de los Reyes Católicos fue un sueño pasajero, y que sería una exageración afirmar la histórica realidad milenaria de la Cristiandad (cf. P. Alfredo Sáenz, S. J., La Cristiandad. Una realidad histórica, Fund. GRATIS DATE, Pamplona 2005). No combaten, consecuentemente, al Enemigo del género humano, considerándolo invencible, sino que se concilian con él, buscando un lugar favorable en su Imperio siniestro. Todo intento de evangelizar el mundo en su vida social y política sería irrealizable, y por tanto vano, inútil, malo, incluso perjudicial para la Iglesia.

Pero «nada hay de quimérico en el programa [del Evangelio] al que se deben tantos beneficios de primer orden. Lo que es de verdad quimérico, lo que es irrealizable, es el programa de la Revolución, no el de la Iglesia. Cuando la Iglesia pone sus principios, aun cuando impliquen una perfección que no será jamás alcanzada en la tierra, quiere sus consecuencias, todas sus consecuencias. Cuando la Revolución pone sus principios, no quiere sino una parte de sus consecuencias; frena, encadena las consecuencias demasiado generales y extendidas; la consecuencia extrema y total sería el infierno. La Revolución no puede y no quiere ser lógica hasta el fin. La Iglesia puede y quiere serlo siempre: nada en el mundo es más práctico y menos quimérico» (V, 189).

Supongamos el caso imposible de un pueblo que viviera cabezabajo, con los pies por alto, y que en consecuencia estuviera abrumado por males innumerables. De poco serviría que les lleváramos medicinas, alimentos, ropa, etc., si no cumpliéramos con aquellos pobres hombres la caridad más urgente: decirles que se pusieran de pie, con la cabeza arriba y los pies en la tierra. Solo la verdad podría liberarlos de sus miserias. Habríamos, pues, de advertirles bien claramente que, si no lo hacían, de ningún modo podrían superar sus males; habríamos de gritarles que, de seguir cabeza abajo ¡no tenían remedio! Y en el supuesto de que, obstinados en su error, no nos quisieran creer, nada nos eximiría del deber fraterno de «darles el testimonio de la verdad», una y mil veces. Ésa fue la norma del Obispo de Poitiers, y ésa es la norma de Cristo y de todos los santos.

jueves 29 de octubre de 2009

JORDÁN BRUNO GENTA


A 35 años de su martirio

1974 - 27 de octubre - 2009


Se llamaba Jordán Bruno Genta, aunque algunos todavía no sepan escribir ni pronunciar su nombre. Y otros -recién llegados curiosamente a su tributo- lo hayan ignorado o rechazado por extremoso; mientras nosotros, nacionalistas y católicos, lo homenajeábamos año tras año, a veces en la soledad de una catacumba eclesial amiga, a veces en algún fogón provinciano siempre hospitalario, y cada día desde la clase, el libro o la conferencia.

Éramos jóvenes cuando lo mataron y cuando despedimos sus restos con nuestro inconfundible estilo. La memoria registra ojivas caudalosas de brazos en alto mientras su féretro avanzaba hacia la tierra postrimera, los gritos multiplicados de ¡Presente! ante su nombre coreado con bravura, y la consigna legionaria lanzada al viento como un desafío: ¡Viva la muerte!

Fuimos envejeciendo, pero por la gracia de Dios, aquellos ideales juveniles no resultaron abandonados ni torcidos.

Jordán, palabra aguda de resonancias graves y luminosas, como el río en el que recibió el bautismo Nuestro Señor Jesucristo. Bruno, fuerte como coraza o armadura, en antigua semántica germana.

Dios se las ingenió para que se cumpliera el poema: mira que al dar un nombre se recibe un destino.

- II -



Enseñó la Verdad Católica, Apostólica y Romana, en plena y continua comunión con la Cátedra de Pedro. Mas no ignoraba la presencia de los lobos revestidos con las apariencias de corderos. Sufría con el Vicario de Cristo el humo de Satán enseñoreado en el lugar sagrado.

No aprobó jamás los procedimientos castrenses irregulares y clandestinos para combatir al marxismo. Clamaba por la guerra justa, limpia, frontal y varonilmente librada: la guerra contrarrevolucionaria, de la que fue su más esclarecido doctrinario.

Distinguía entre el testigo y el verdugo, el partisano y el guerrero, el soldado patrio y el guerrillero apátrida. Nunca se le hubiera ocurrido homologarlos en un sincretismo contrario a la justicia. La unidad de las derechas y las izquierdas no aparecía en sus discursos. O se honraba a los gauchos de Obligado, o se aplaudía -como los unitarios- la usurpación extranjera. Pero gauchos y usurpadores no resultaban materia de forzadas reconciliaciones mediáticas.

Será prudente aclararlo. Guerra fratricida y dolorosa fue la de nuestra Independencia, porque al fin de cuentas eran los contendientes todos hijos de España. Guerra fratricida y tensa, si se quiere, la de nuestra pugna entre los ponchos celestes y las vinchas punzó. Pero la invasión planificada del Marxismo Internacional contra La Argentina, con la anuencia de una clase nativa al servicio del Aparato Subversivo Mundial, no es contienda de hermanos. Es el programa endemoniado que entonces supo lanzar la Unión Soviética y sus satélites contra las naciones cristianas.

Bien está que pidamos para que la clemencia de Dios alcance a Caín, a Ismael y a Esaú. Pero sólo Abel, Isaac y Jacob son figuras de Cristo.

Bien está que la muerte nos llegue a todos y en las cenizas nos iguale, instándonos por eso a la caridad y deponiendo rencores torvos. Pero uno es el "polvo enamorado", y otro el destino de los que tendrán que abandonar toda esperanza cuando les llegue su Juicio. De unos seguirán cantado los versos de Foxá:"para la muerte, hermano, te vestirás de fiesta". De los caínes se apiade el Señor de la Misericordia y nosotros no le dejemos de rezar.

"Allegados son iguales", decía Jorge Manrique respecto de los muertos que se homologaban unánimemente al tener que comparecer ante el Tribunal del Altisimo. Pero también distinguía entre quien se presentaban con villanía y bajeza, y el varón singular que podía ser rotulado como "maestro de esforzados y valientes".

- III -


Genta sostuvo una enemistad firmísima con el comunismo, pero también –y simétricamente- con el liberalismo en todas sus variantes. El liberalismo sigue siendo un pecado, y lo sabía.

No fue democrático. Admiraba a los grandes monarcas santos, a los varones jerárquicos instauradores de gobiernos fuertes, a los jefes aristocráticos, a los Caudillos de la Patria y de Occidente; y hasta respetaba cristianamente a los grandes conductores nacionales a quienes aplastó la conjura aliada en 1945.

La Realeza Social de Jesucristo era su opción política. El Omnia Instaurare in Christo, su lema y su norte. Su divisa flameante e izada bien al tope.

Jamás fundó un partido ni aconsejó formarlo o integrarlo. Jamás creyó en la unidad de los opuestos, ni en la coyunda con liberales y populistas, ni en la acción conjunta con quienes no existe previamente la unidad en el Ser, ni en la concordia entendida como irenismo o rendición. Repetía con Santa Teresa: “es preferible la Verdad en soledad al error en compañía”. Y con Aristóteles: “en toda juntura entre lo malo y lo bueno, sufre lo bueno”. No mixturaba los contrarios, así como evitaba mezclar el agua con el vino.

Se atrevió a decir lo que otros callaban y aún callan: que hay una culpabilidad judeomasónica tras el drama de la Argentina y tras la derrota de la Civilización Cristiana. Ni el pulso ni la voz tremaron en su cuerpo cada vez que fue necesario opugnar con la Sinagoga de Satanás. Pero tampoco faltó la caridad siempre que un prójimo, fuere quien fuese, se aquerenciaba hasta su puerta.

Denunciaba con bizarría al Imperialismo Internacional del Dinero, y con mirada sobrenatural alertaba contra la acción del Anticristo.

- IV -


Señaló la naturaleza crapulosa del peronismo, y una por una marcó a fuego las canalladas múltiples de Perón, artífice de la subversión , cohonestador de sus primeros crímenes, y propugnador hasta el final del mundialismo masónico, previo paso por el continentalismo y el socialismo nacional, como repitió hasta el hartazgo. El mito de la expulsión de la Plaza de Mayo de los
montoneros no pasó por su magín. Perón murió carteándose cortésmente con Mao, Castro, Dorticós y Allende. Y los jefes montoneros hicieron la "v" de la victoria ante su féretro. Extraño caso de unos "echados" que rinden honores al "echador" y le prometen proseguir la lucha.

Las tónicos del pasado no son las medias verdades sino la metafísica, la teología y la honesta historiografía.

Expresamente repudió la falsa línea ideológica “San Martín - Rosas - Perón”. Sus arquetipos no eran los incendiarios de iglesias sino los herederos de la estirpe del Cid. Una memoria completa no basta para saberlo. Es necesario una historia veraz.

La teoría de los dos demonios, y la posición de quienes se sienten discriminados porque sólo se ataca a uno de ellos, le hubiera causado repulsión y desprecio. En la patria, no se enfrentaron ni se enfrentan dos demonios sino las dos ciudades agustinianas. Él batalló por la Civitas Dei y cayó en su defensa, heroicamente. No fue la víctima accidental de una refriega terrorista. Fue un combatiente valeroso abatido a mansalva por el enemigo. Su condición de víctima sólo puede señalársele en el más profundo sentido teológico de la palabra. Pero escapa completamente al alcance habitualmente otorgado al término, como sinónimo del que muere por causa eventual o efecto secundario.

No estaba por azar cuando ocurrió el atentado marxista, el 27 de octubre de 1974. Ni recibió una bala casualmente, ni resultó el damnificado de una explosión que buscaba otro destinatario. La substancia antes que los accidentes explican su caída. Lo habían ido a matar a la puerta de su casa. Un domingo, cuando rumbeaba para la Santa Misa, en la tradicional festividad de Cristo Rey, como después escribieron sádicamante sus verdugos.

Tuercen los hechos quienes dicen que lo mataron por pensar diferente. Lo mataron por pensar verdadero y obrar y vivir en consecuencia.

Cayó con muerte previsible, anunciada, esperada. Con la muerte bella y merecida del mártir. Dio su sangre ofrecida en oblación por la Cruz y la Bandera, por la Fe y por la Verdad Crucificada.

Para inteligir lo sucedido el 27 de octubre de 1974, no hay que acudir a “las sórdidas noticias policiales”, sino al misterio de la Comunión de los Santos.

Que lo hayan matado los mismos que antes y después mataron a tantos otros —¡ay!, tantos hombres de bien!— no quiere decir que lo hayan matado por lo mismo. No lo mataron por lo mismo que buscaban segar las cabezas de mercaderes yanquis, de empleados del Club de Roma, de dirigentes radicales, de empresarios usureros o de gremialistas pseudonacionalistas, defensores de Salvador Allende . Su muerte no fue un ajuste de cuentas entre internas peronistas. Los guerrilleros distinguieron en su momento lo que hoy no saben ni quieren distinguir otros.

Y que haya muerto en democracia, bajo un gobierno constitucional, no aumenta las culpas de la guerrilla, por no respetar la voluntad popular. Prueba hasta el cansancio lo que el mismo Genta enseñaba recordando el maquiavelismo marxista-leninista: "la democracia es la vía de acceso más directa al Comunismo".


Lo mataron por ser católico y nacionalista. Lo mató el odio rojo por luchar por el Amor de los Amores.

- V -



En vida, quisimos ser sus discípulos y seguidores.

Desde que lo asesinaron, no hemos dejado de honrarlo, recordarlo, difundirlo, y darlo a conocer entre quienes no habían tenido la gracia de conocerlo. Lo hicimos sin medios y sin los medios. En soledad, con la conspiración de silencio como sombra amenazante y artera. Lo hicimos —corriendo modestos pero concretos riesgos— sin que se enteraran ni nos acompañaran los que hoy, en buena hora, se han percatado de su existencia y se suman a la partida. Bienvenidos si vienen por la victoria pendiente, antes que por la paz gandhiana. Por el perdón tendido al que se arrepienta y enmiende con sinceridad, y la resistencia empecinada contra los herederos sanguinarios del bolchevismo, enseñoreados hoy sobre la nación. Perdonar a los criminales sin arrepentimientos ni compensaciones de sus desmanes no es virtud; es vicio y se llama lenidad. Tender la mano al homicida insolente y amenazante, no es un gesto cristiano sino absurdo.

¿Que importancia tiene que una pseudojusticia mundana —en manos de sodomitas y aborteras— declare alguna vez que el crimen de Genta o el de sus pares en el martirio fue de lesa humanidad? ¿Son acaso las categorías de Nüremberg las que glorificarán a nuestros muertos ilustres? ¿Son acaso los criterios del enemigo los que han de blanquear sus memorias insignes? No fue un crimen de lesa humanidad contra los derechos del Salvador el que se perpetró en el Gólgota. Fue el deicidio. Los deicidas siguen matando a los testigos del Gólgota. Y no hay leguleyería internacionalista que alcance para calificar a los victimarios.

Tampoco estamos pidiendo que un tribunal oportunista y mendaz investigue a los autores del homicidio, ni nos quejamos porque los pastores cobardes de este suelo hayan rechazado la sola posibilidad de introducir su beatificación. Ya dispondrá Dios, en tiempo y forma, príncipes dignísimos de la Iglesia como aquellos que beatificaron a Anacleto González Flores.

Ningún secreto encierra la causalidad formal de su asesinato. Los que lo abatieron gobiernan. Sus nombres y sus rostros, son los nombres y los rostros execrables del Régimen. Caras con muecas sicarias y rictus infames que no logran disimular los avances cosméticos.

- VI -

Dios permita que mañana, por obra de un Caudillo victorioso, se pueda consumar en la Argentina la bella magnanimidad del Valle de los Caídos. El ilustre monumento es una glorificaciòn de la Cruzada, y es a la par el gesto magnificente del vencedor que sabe perdonar y abatir los odios. ¡Qué más quisiéramos que una montaña criolla, burilando en la piedra el fin de las discordias, tras un parte de batalla que diera cuenta de que el ejército rojo está "cautivo y desarmado". Dichosos quienes conservan este sueño. Generosidad ejemplar los impulsa y sostiene.

Pero aquí y ahora, entre nosotros, con los enemigos ultrajando a Dios y a la Patria, activa y ferozmente, no es el tiempo del Valle de los Caídos sino la hora del Valle de Elah. Aquel donde cuentan las Escrituras que David supo tumbar al maléfico Goliath.

Siempre será honesto y legítimo predicar la concordia y bregar por ella. Cuánto más si el objetivo es la libertad de los cautivos, cuyo confinamiento supera el límite de todo oprobio. Pero sépase que la concordia no ha de pedírsele a Luzbel, ni ofrecerla como garantía de conciliaciones a cualquier precio, ni exhibirla como prueba de debilidad. La primavera no volverá a reír porque le roguemos a los tiranos que escuchen nuestras buenas intenciones. Antes habrá que alistarse en una resistencia valiente para que la tiranía no termine por arrasarlo todo.


Jordán Bruno Genta está a la derecha del Padre, gozando del merecido cielo que alcanzó por asalto, al haber caído como mártir de la Fe en el más estricto y cabal sentido de la palabra. Los mártires de los últimos tiempos no serán reconocidos como tales, escribía San Agustín. No serán reconocidos por los heresiarcas. Pero el Dios de los Ejércitos pasa revista en cada alba, y un ángel arcabucero señala su presencia con un centelleo vertical de luces altas.

De eso se trata este homenaje. De decir la verdad entera.

Jordán Bruno Genta: mártir de Cristo Rey. Jordán Bruno Genta: maestro de la Verdad. Jordán Bruno Genta: católico y nacionalista.

Jordán Bruno Genta: ¡Presente!

¡VIVA CRISTO REY! ¡VIVA LA PATRIA!


ANTONIO CAPONNETTO



martes 27 de octubre de 2009

ELECCIÓN DE FIN DE AÑO - CANDIDATOS ALTRIUNFO